martes, septiembre 20, 2005

Másbaha para contar, rezar y mucho más




El sonido de las cuentas de un Másbaha pasando de un lado a otro del cordel viene desde tiempos inmemoriales. Aunque su origen es incierto, hay textos que afirman que esta costumbre fue adoptada por los cristianos durante las cruzadas, en tiempos en que los árabes lo utilizaban para contabilizar sus súplicas. Más concretamente se cuenta que Santo Domingo de Guzmán (1170-1221), fundador de la orden de los dominicos, lo incorporó a la práctica cristiana.

Quizás por eso se explique que generalmente son 33 cuentas o bolitas las que tiene un Másbaha o Tasbih, simbolizando para los cristianos la edad de Jesús; aunque hay algunos que tienen hasta 99 cuentas, haciendo alusión a los nombres de Alá.

Originalmente, los materiales utilizados para su elaboración solían ser huesos de dátiles o piedrecillas que se unían por un cordel formando una circunferencia, la cual era transportada en los bolsillos o simplemente en la mano.

Desde sus inicios, a este objeto se le han atribuido múltiples funcionalidades. Se puede emplear como recordatorio para contabilizar los rezos, las horas e incluso las ventas en el comercio. Asimismo, hay versiones que señalan que el objetivo del Másbaha es sencillamente entretenerse moviendo las pelotitas de un lado a otro y así relajarse, divertirse y evitar los vicios como el cigarrillo, al tener las manos ocupadas. Pero también es utilizado para bailar danzas árabes como el dabke, donde usualmente el hombre lo hace girar al compás de la música.

En la actualidad es empleado generalmente como elemento decorativo, por lo que se puede encontrar en el living de una casa, en un joyero y hasta en los automóviles. Pero sin importar la connotación que se le da o la mano con la que se tome, esta artesanía típicamente árabe es una de las más populares en occidente, por sus diversas utilidades, su hermosura y la tradición que representan.

Los más comunes son los de plástico, aunque se pueden encontrar en madera, nácar, plata e incluso oro. Sus colores frecuentemente son pasteles y claros. Generalmente cada una de las bolitas tiene inscripciones o grabados en árabe ensartadas en hilos de seda. Además, pueden colgarle cadenas con monedas, las que suelen ser tres representando la Santísima Trinidad.

Pero más allá de los materiales de su elaboración, la cantidad de cuentas o la utilidad que se le designe, el Másbaha inevitablemente nos remite a nuestros ancestros y permite recordarlos mediante este simple objeto y su particular resonar.

2 Comments:

Blogger Rodrigo Sáez A. said...

Salam Gustavo,mi nombre es Rodrigo Sáez, soy de Arauco, nos conocimos en el Taller de Blog desarrollado en la Universidad de las America, bueno me intereso tu post y quisiera saber si sabes donde puedo comparar una Másbaha... si me puedes ayudar te agradecería un monto, bendiciones cuidate y escribe mas sobre tradiciones y como es el mundo palestino que somos varios quienes nos gustaria saber...

4:26 p. m.  
Blogger Gustavo Diban I. said...

Rodrigo, La Iglesia ortodoxa de Pedro de Valdivia tiene por 11 de Sept. un local donde venden todas estas cosas, creo que allí lo puedes conseguir. También existen locales en el sector de Recoleta.

10:28 a. m.  

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